El equipo de investigación formado por Melody Page, Dany Gordon, Mary Miles, Hellen Douson y Graham Elliot, aparcaron su coche a la entrada del Castillo Preston. Subiendo la arenosa colina hacia el reformatorio, Elliot había asegurado que el castillo estaba completamente en ruinas y deshabitado. Sin embargo cuando llegaron a la verja de la entrada todos pudieron comprobar que había luces dentro del edificio de estilo romanesco. Pero la única que parecía dar crédito a lo que ocurría en el interior,era Mary.
-Chicos, hay gente dentro de la casa. -ante la mirada inquisitiva de Graham y Melody decidió callarse,pues no parecían impresionados con ver aquellas luces desconocidas,incluso con sus miradas parecían decirle a Miles que padecía algún tipo de locura. Solo Dany hizo caso a su novia,ante la mirada atenta de Melody.
-Seguramente sea el conserje. Como anunciamos que íbamos a venir en viernes,habrán tenido el detalle de recibirnos. -dijo sonriendo. Graham,con una mueca de sorna,le contesto:
-Vamos, Dany, deja de bromear,es casi las 8 de la noche y estoy cansado por conducir.- ambos hombres se rieron ante el comentario,a lo que Dany respondió.
-Ni que hubieses tenido que llevar tu el coche a cuestas.- replicó el chico cogiendo las cosas del maletero. Hellen y Melody,ambas de pelo rubio y metro 70,parecían gemelas ante la poca luz del ambiente. Eran muy guapas,pensó Mary. Pero lo que tenían de guapas lo tenían de insolentes. Melody era la mejor amiga de Mary,a pesar de su comportamiento huraño para con ella algunas veces. Las causas eran la antigua relación que había mantenido con su novio Dany tiempo atrás. Por eso existia cierta rivalidad entre ellas,pero nada que no pudiera solucionar la buena compañía de los amigos.
Subieron la cuesta hasta llegar a la parcela del castillo,antaño cubierta por una hierba verde y espesa,que en ese momento no era mas que rastrojos y malas hierbas, a causa del cuidado nulo del terreno. Mary iba a la cabeza del grupo portando el equipo. En ese momento la puerta se abrió sin necesidad de llamar. Un hombre les esperaba en el umbral del portón de entrada a la mansión Preston. Su gesto era amable, e iba acorde con su complexion delgada,casi alimañosa. Con una sonrisa de oreja abierta les recibió,jubiloso.
-Bienvenidos a la mansión Preston queridos visitantes. Me llamo Arthur y soy el profesor de agricultura de la escuela. Estaré encantado de alojarles en la casa para que estén plenamente cómodos y puedan llevar a cabo las labores que tengan que hacer.- el hombre entro dentro y lo siguieron los estudiantes en silencio sin pronunciar palabra alguna. Mary se adelanto al grupo y pregunto al hombre,ante la pulcritud del ambiente que pudo contemplar a su paso.
-Señor, veo que tiene la mansión en perfecto estado. Me dijeron que estaba completamente abandonado y en ruinas. pero ve que estaban equivocados. ¿Lleva usted la limpieza del lugar?
-Yo solo me dedico a dar clase en la escuela,señorita Miles. Quien se carga de la limpieza son las gobernantas que vienen aquí de lunes a jueves. No tengo tiempo para estar limpiando.
El hombre portaba una vela que permitía avanzar con cautela por la primera planta,inmaculada. Les mostró el comedor y varias clases además de la sala de audiciones que usaban los chicos para mostrar sus proyectos en cuanto a los sistemas de construcción. Unos minutos mas tarde, Mary siguió al hombre,subiendo las escaleras para llegar al segundo piso,donde había varias habitaciones con varias camas hechas. Olia a limpio y a nuevo, hedores extraños para una casa en ruinas.
-Si me disculpa,señorita Miles, debo dejarla,me reclaman en dirección.-se excuso Arthur,repentinamente sin dar tiempo a Mary a reaccionar.
-¡¡Espere señor,¿Donde podemos alojarnos??!!-pregunto Mary desconcertada. Pero el hombre ya estaba sorprendentemente lejos. Por la vela,vio que habia doblado hacia la izquierda,para perderse para siempre entre la oscuridad.
La chica no veía nada,tampoco veía a sus amigos cerca. La madera chirriaba a sus pies,muy diferente a minutos atrás,donde había visto que el suelo estaba perfectamente fijado. Las paredes desconchadas y las habitaciones en ruinas,fue lo único que pudo ver, gracias a la tenue luz de la luna que se colaban por los ventanales sin cristal. ¿Donde estaba la limpieza de minutos antes?¿Y Arthur?¿Donde se había metido? Corrió a toda aprisa,escaleras abajo. Sintió alegría al ver,en el cuarto de la cocina una tenue luz que creyó de la vela del profesor. Pero la sorpresa fue mayor,cuando comprobo que se trataba del farolillo portátil de su grupo,que habían formado un corro en el suelo y estaban comiendo un refrigerio sencillo.
-¿Donde esta Arthur?-pregunto a sus compañeros, pero ellos la miraron extrañados.
-¿Que Arthur?-pregunto a modo de respuesta, Graham.
-Arthur,el tipo que nos ha abierto.-contesto Mary,extrañada.
-Mary,nadie nos ha abierto. La puerta estaba rota y entramos, y luego tu dijiste que ibas a explorar al segundo piso. Aquí no hay nadie,salvo nosotros.- respondió Melody,atónita.
Algo no iba bien,pensó Mary. Ellos pensaban que estaba loca. Pero ella sabia lo que había visto, y no estaba soñando. Un hombre les había abierto las puertas del castillo y había desaparecido en la segunda planta. ¿Pero como iban a creerla? Allí no había nadie.
Preston School of Terror
lunes, 26 de noviembre de 2012
domingo, 25 de noviembre de 2012
Capítulo 2: Henry.
Llegaron al Condado de Amador al cabo de dos horas,cuando el sol se ponía a lo lejos sobre la amplia llanura californiana. La señora Miles,cada vez mas nerviosa,tuvo que ser calmada por las serenas manos de su hija,que miraban aun con desconfianza a Zak y el resto de su equipo.
Bajaron de la furgoneta, tras haber aparcado en un descampado cerca del centro del pueblo. Rodeado de naturaleza,el condado de Amador era un paraje de ensueño. Campos de cultivo inmersos en bosques de coníferas y demás flora perenne,así como pequeñas colinas que daban al paisaje la variedad cromática que lo caracterizaba. Pero los componentes de aquel extraño grupo no tenían tiempo de contemplar las maravillas que la madre natura les brindaba a sus sentidos. Se dirigían con prisa,casi corriendo a la carretera principal, la Old Highway.
-Cuando realizamos la primera expedición al castillo, preguntamos en un pequeño local, una especie de posada llamada Buffalo Chips Emporium, sobre el asesinato que allí tuvo lugar el 23 de febrero de 1950. pero el hombre que lleva el lugar, un tipo llamado Henry Cooper no quiso atendernos en esa cuestión. Tampoco quiso saber nada de los asesinatos de tu grupode trabajo. Podemos volver a intentarlo. Tal vez si viene con nosotros tengamos alguna oportunidad de saber lo que ocurrió.- explico Zak.
La señora Miles asintió,no muy convencida de las palabras del jefe del reality. Subieron los escalones de madera de hall del restaurante, y empujaron la puerta de nogal,entrando sin dilación.
El hombre que se encontraba al otro lado de la barra del bar,alzo los ojos con gesto de sobresalto en su mirar, que cambio a un gesto de perfecto miedo y rabia. Por su forma de recibirlos, Miles dedujo que no podría tratarse mas que de Henry.
-¡¡Fuera de aquí,les dije que no volvieran nunca mas a este lugar!! ¡¡¿Es que son tontos o tienen algún tipo de deficiencia?!! ¡¡Largo!!- exclamo con violencia Cooper cogiendo un jarra de cerveza dispuesto a arrojarla contra los visitantes.
-¡¡Señor Cooper, por favor calmese. Necesito que me escuche y que nos ayude!!
-¡¡No pienso mantener mas conversaciones con ustedes,son una panda de farsantes!!- el hombre parecía de constitución débil,pero tenia una extraña fuerza,impropia en su edad. Pero eso no hizo que la señora Miles diera un paso al frente y se encarara con el.
-Señor Cooper-dijo esta para sorpresa de los presentes.- ¿Me recuerda usted? Soy Mary Miles.
Aquella declaración hizo que Cooper detuviera su ataque y su enjuto cuerpo temblara de pies a cabeza. Se mesó el pelo desconsolado y finalmente invito a los visitantes a tomar asiento.
Zak y Nick estaban eufóricos porque por fin habían hecho contacto con el ultimo testimonio que les faltaba para completar su investigación.
-Señor,quiero que me diga todo lo que ocurrió en aquel maldito lugar. Y yo tratare de que sepa mi testimonio a la par. -propuso Mary con una sonrisa conciliadora. Este asintió.
Aaron conecto su cámara de mano lo mas rápido que pudo y enfoco a los dos mientras su grupo guardaba silencio con absoluta calma,dispuestos a escuchar aquellos testimonios, lejanos en el tiempo,pero terribles cada uno a su manera.
La señora Miles comenzó.
Bajaron de la furgoneta, tras haber aparcado en un descampado cerca del centro del pueblo. Rodeado de naturaleza,el condado de Amador era un paraje de ensueño. Campos de cultivo inmersos en bosques de coníferas y demás flora perenne,así como pequeñas colinas que daban al paisaje la variedad cromática que lo caracterizaba. Pero los componentes de aquel extraño grupo no tenían tiempo de contemplar las maravillas que la madre natura les brindaba a sus sentidos. Se dirigían con prisa,casi corriendo a la carretera principal, la Old Highway.
-Cuando realizamos la primera expedición al castillo, preguntamos en un pequeño local, una especie de posada llamada Buffalo Chips Emporium, sobre el asesinato que allí tuvo lugar el 23 de febrero de 1950. pero el hombre que lleva el lugar, un tipo llamado Henry Cooper no quiso atendernos en esa cuestión. Tampoco quiso saber nada de los asesinatos de tu grupode trabajo. Podemos volver a intentarlo. Tal vez si viene con nosotros tengamos alguna oportunidad de saber lo que ocurrió.- explico Zak.
La señora Miles asintió,no muy convencida de las palabras del jefe del reality. Subieron los escalones de madera de hall del restaurante, y empujaron la puerta de nogal,entrando sin dilación.
El hombre que se encontraba al otro lado de la barra del bar,alzo los ojos con gesto de sobresalto en su mirar, que cambio a un gesto de perfecto miedo y rabia. Por su forma de recibirlos, Miles dedujo que no podría tratarse mas que de Henry.
-¡¡Fuera de aquí,les dije que no volvieran nunca mas a este lugar!! ¡¡¿Es que son tontos o tienen algún tipo de deficiencia?!! ¡¡Largo!!- exclamo con violencia Cooper cogiendo un jarra de cerveza dispuesto a arrojarla contra los visitantes.
-¡¡Señor Cooper, por favor calmese. Necesito que me escuche y que nos ayude!!
-¡¡No pienso mantener mas conversaciones con ustedes,son una panda de farsantes!!- el hombre parecía de constitución débil,pero tenia una extraña fuerza,impropia en su edad. Pero eso no hizo que la señora Miles diera un paso al frente y se encarara con el.
-Señor Cooper-dijo esta para sorpresa de los presentes.- ¿Me recuerda usted? Soy Mary Miles.
Aquella declaración hizo que Cooper detuviera su ataque y su enjuto cuerpo temblara de pies a cabeza. Se mesó el pelo desconsolado y finalmente invito a los visitantes a tomar asiento.
Zak y Nick estaban eufóricos porque por fin habían hecho contacto con el ultimo testimonio que les faltaba para completar su investigación.
-Señor,quiero que me diga todo lo que ocurrió en aquel maldito lugar. Y yo tratare de que sepa mi testimonio a la par. -propuso Mary con una sonrisa conciliadora. Este asintió.
Aaron conecto su cámara de mano lo mas rápido que pudo y enfoco a los dos mientras su grupo guardaba silencio con absoluta calma,dispuestos a escuchar aquellos testimonios, lejanos en el tiempo,pero terribles cada uno a su manera.
La señora Miles comenzó.
martes, 6 de noviembre de 2012
Video de los Buscadores de Fantasmas
Aquí tenéis el video que cuenta la historia de los buscadores de fantasmas al entrar en el instituto Preston. Cuentan la historia del recinto y se puede apreciar la posesión de uno de los componentes,como se tratara a continuación en los capítulos siguientes.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Capítulo 1: Investigación
Faltaban escasos kilómetros para entrar en el condado de Amador. El equipo de investigación de Zak Bagans,del programa Buscadores de Fantasmas de una conocida televisión norteamericana, analizaba y comprobaba que llevaba todo lo necesario para realizar la investigación. El cámara,llamado Aaron estaba intranquilo y no para de manosear un pequeño artilugio de su equipo de filmacion. Nick,el coproductor del programa conducia la furgoneta con una extraña sensacion en el cuerpo. No le gustaba volver a un lugar encantado por segundo vez. El que parecia tranquilo era Zak,el lider del grupo,que observaba sonriente a sus dos invitados para este nuevo caso. Una mujer de 36 años y su hija de 12, lo observaban con cierta desconfianza pero parecian tranquilas, sin ningun miedo a volver a la escena donde todo ocurrio.
-Cuando quiera,puede hablar, señora Miles. Le juro por lo que mas quiero que esto no saldra en el programa. Todo lo que me cuente durante el trayecto quedara en esta furgoneta.-prometio el joven investigador paranormal.
La señora Miles dudo, pero al ver la cara de su hija que la incitaba a declarar, se llevo las manos a la cabeza y comenzo a relatar.
-¿Por donde podria empezar?...Ocurrieron tantas cosas aquella noche. Yo era muy joven. ¿sabe? Solo tenia 20 años escasos. Independientemente de la edad nadie tendria que soportar todo lo que yo vi...
-Usted estuvo en la sala de las sabanas,en el sotano.¿Cierto?
-Así es. Yo lo presencie todo. Parecía ser la unica que era consciente de lo que ocurria. Digamos que...los acompañantes con los que iba,parecían poseídos por...algo,yo...tengo que parar. No me encuentro bien.-pidió la mujer cogiéndose la cabeza con ambas manos para sujetarla.
-Nick,para la furgoneta-ordeno Zak.
-Vale,tío,pero si no se da prisa en contar lo que sea que tenga que contar,no llegaremos nunca al instituto Preston. Y creeme, quiero largarme de aquí lo antes posible.
La furgoneta se detuvo en la orilla de la carretera. Al hacerlo,la señora Miles se encontró mejor. La niña callaba,pero miraba fijamente al interlocutor de su madre. Zak insistió en que volviera a hablar y de nuevo,reanudo la conversión.
-Ustedes ya estuvieron realizando una investigación que yo tuve el placer de ver a través de la television. Por eso los he llamado. Porque parte de la historia que estuvieron investigando,se les censuro. Una parte actual,pero olvidada a propósito por la gente de este condado. En el año 1998,entre con unos amigos de California, al Instituto Preston,con motivo de pasar una velada de miedo entre amigos. El motivo principal era que,como futuros antropólogos, deseábamos estar a la altura de nuestra profesión. Queríamos explorar todos los campos del ser humano. Los buenos y los oscuros. Decidimos que era buena idea explorar el terreno de la invocación así que realizamos un rito voodoo. Pero ingenuos en nuestro afán por aprender,ignoramos lo fundamental. Ignoramos respetar a los muertos. Fue nuestro castigo al infringir las normas. Y cada uno jugo un papel aquella noche. Cada uno de ellos salvo yo, tuvo que interpretar la función de una masacre que ocurrió mucho tiempo atrás. El colegio poseyó a mis amigos e hizo que se asesinaran entre ellos. Y el responsable principal del asesinato, fue mi novio, el padre de mi hija Margaret.
-¿Que fue lo que vio exactamente ?
-Mi novio sufrió un cambio en su interior nada mas pisar el recinto. Desgraciadamente me entere horas mas tarde cuando el ya había asesinado a la primera víctima: mi amigo Joseph Crane. Incluso el, no era el mismo,su voz era mas aniñada de lo normal. Ninguno aquella noche era responsable de si mismo.
-Entiendo¿Quien fue la ultima víctima?-pregunto Zak
-Fue Melody Page,ex novia de mi novio. Y antes de matarla,la dijo que ya estaban en paz.
-¿Cual fue el arma del crimen?-volvió a preguntar Zak.
-...Fue un hacha. El hacha que se llevo por si acaso había ramas y no podíamos pasar la entrada. Un hacha que cogimos de la casa de mis padres.
-No hable mas,señora Miles. Creo que ya es suficiente. Pero si no le importa,hemos llamado a un viejo vecino del condado. Quiere contarle una historia y será mejor que la escuche. Nos vamos a reunir con el nada mas bajarnos.
-¿Como se llama?-pregunto la señora Miles,con curiosidad.
-Henry Cooper. Y estuvo en el instituto Preston
Faltaban escasos kilómetros para entrar en el condado de Amador. El equipo de investigación de Zak Bagans,del programa Buscadores de Fantasmas de una conocida televisión norteamericana, analizaba y comprobaba que llevaba todo lo necesario para realizar la investigación. El cámara,llamado Aaron estaba intranquilo y no para de manosear un pequeño artilugio de su equipo de filmacion. Nick,el coproductor del programa conducia la furgoneta con una extraña sensacion en el cuerpo. No le gustaba volver a un lugar encantado por segundo vez. El que parecia tranquilo era Zak,el lider del grupo,que observaba sonriente a sus dos invitados para este nuevo caso. Una mujer de 36 años y su hija de 12, lo observaban con cierta desconfianza pero parecian tranquilas, sin ningun miedo a volver a la escena donde todo ocurrio.
-Cuando quiera,puede hablar, señora Miles. Le juro por lo que mas quiero que esto no saldra en el programa. Todo lo que me cuente durante el trayecto quedara en esta furgoneta.-prometio el joven investigador paranormal.
La señora Miles dudo, pero al ver la cara de su hija que la incitaba a declarar, se llevo las manos a la cabeza y comenzo a relatar.
-¿Por donde podria empezar?...Ocurrieron tantas cosas aquella noche. Yo era muy joven. ¿sabe? Solo tenia 20 años escasos. Independientemente de la edad nadie tendria que soportar todo lo que yo vi...
-Usted estuvo en la sala de las sabanas,en el sotano.¿Cierto?
-Así es. Yo lo presencie todo. Parecía ser la unica que era consciente de lo que ocurria. Digamos que...los acompañantes con los que iba,parecían poseídos por...algo,yo...tengo que parar. No me encuentro bien.-pidió la mujer cogiéndose la cabeza con ambas manos para sujetarla.
-Nick,para la furgoneta-ordeno Zak.
-Vale,tío,pero si no se da prisa en contar lo que sea que tenga que contar,no llegaremos nunca al instituto Preston. Y creeme, quiero largarme de aquí lo antes posible.
La furgoneta se detuvo en la orilla de la carretera. Al hacerlo,la señora Miles se encontró mejor. La niña callaba,pero miraba fijamente al interlocutor de su madre. Zak insistió en que volviera a hablar y de nuevo,reanudo la conversión.
-Ustedes ya estuvieron realizando una investigación que yo tuve el placer de ver a través de la television. Por eso los he llamado. Porque parte de la historia que estuvieron investigando,se les censuro. Una parte actual,pero olvidada a propósito por la gente de este condado. En el año 1998,entre con unos amigos de California, al Instituto Preston,con motivo de pasar una velada de miedo entre amigos. El motivo principal era que,como futuros antropólogos, deseábamos estar a la altura de nuestra profesión. Queríamos explorar todos los campos del ser humano. Los buenos y los oscuros. Decidimos que era buena idea explorar el terreno de la invocación así que realizamos un rito voodoo. Pero ingenuos en nuestro afán por aprender,ignoramos lo fundamental. Ignoramos respetar a los muertos. Fue nuestro castigo al infringir las normas. Y cada uno jugo un papel aquella noche. Cada uno de ellos salvo yo, tuvo que interpretar la función de una masacre que ocurrió mucho tiempo atrás. El colegio poseyó a mis amigos e hizo que se asesinaran entre ellos. Y el responsable principal del asesinato, fue mi novio, el padre de mi hija Margaret.
-¿Que fue lo que vio exactamente ?
-Mi novio sufrió un cambio en su interior nada mas pisar el recinto. Desgraciadamente me entere horas mas tarde cuando el ya había asesinado a la primera víctima: mi amigo Joseph Crane. Incluso el, no era el mismo,su voz era mas aniñada de lo normal. Ninguno aquella noche era responsable de si mismo.
-Entiendo¿Quien fue la ultima víctima?-pregunto Zak
-Fue Melody Page,ex novia de mi novio. Y antes de matarla,la dijo que ya estaban en paz.
-¿Cual fue el arma del crimen?-volvió a preguntar Zak.
-...Fue un hacha. El hacha que se llevo por si acaso había ramas y no podíamos pasar la entrada. Un hacha que cogimos de la casa de mis padres.
-No hable mas,señora Miles. Creo que ya es suficiente. Pero si no le importa,hemos llamado a un viejo vecino del condado. Quiere contarle una historia y será mejor que la escuche. Nos vamos a reunir con el nada mas bajarnos.
-¿Como se llama?-pregunto la señora Miles,con curiosidad.
-Henry Cooper. Y estuvo en el instituto Preston
domingo, 28 de octubre de 2012
Prólogo
La noche había caído en el condado de Amador,en Ione, California. La colina que presidia el edificio colegial, se encontraba envuelta en la mas impenetrable oscuridad. Los dos cipreses que lo custodiaban a los lados del centro como dos guardianes silenciosos en la noche, también habían caído en el hechizo nocturno.
Solo se oia el ulular de alguna lechuza, que comenzaba su ronda de caza, y el siseo de la leve brisa,colándose por las cornisas y el tejado de matiz tizón.
El entorno estaba en calma. Pero una calma que no era pura en esencia, pues también se podía percibir cierta tensión, como si ese estado en el ambiente, vaticinara el hecho de algun acontecimiento futuro fatal.
Todo estaba en silencio. Un silencio poco corriente en un edificio lleno de niños inquietos, la mayoria del tiempo. Y sin embargo, aquella noche, habian preferido callar, permaneciendo alerta, porque no querian perder detalle de lo que estaba a punto de pasar en el castillo. La torre de guardia,que se asemejaba a las de los centros penitenciarios, estaba ocupada por uno de los guardas del centro, que mantenia el mismo silencio tenso, escopeta en alto. Pero , al contrario que los jóvenes callados que permanecian en sus habitaciones, el guarda no tenia ni la mas minima idea de lo que podria pasar a continuacion.
La gobernanza y los directivos dormían agotados, despues de un largo dia de trabajo,evitando conflictos entre los niños y los no tan niños. No habia vigilancia a esas horas de la noche en lo que los superiores suponian a todos los muchachos dormidos. Y cuando el reloj del pasillo, dio la campanada de la una, todos los niños se levantaron de sus camas, y caminaron por el suelo de madera con pasos felinos hasta llegar al umbral de los portones blancos de sus dormitorios,separados por secciones. Abrieron las puertas casi al mismo tiempo. Algunas chirriaron,pero fue tan leve que los superiores no sintieron ni escucharon nada.
El grupo de jóvenes,contemplaba en silencio a dos de su condición que avanzaban con solemnidad a pesar de la ridícula camisola blanca que llevaban como ropa de dormir. Muchos los señalaban y se burlaban de ellos sonriendo maliciosamente. Pero ninguno de ellos alzo la voz o profirio ninguna risa. No querian ser descubiertos.
Estaba claro lo que pretendian con ese comportamiento. Samuel Goins y Joe Lopez, los dos jovenes de 20 años, sabian lo que se proponian. El desprecio en sus miradas lo reflejaba claramente. Querian quitarles todas las esperanzas para escapar.Tendrian que permanecer vigilado por ellos,por la presion de grupo, hasta que cumplieran la mayoria de edad y quedaran libres de su condena. Pero a pesar de su miedo,no estaban dispuestos a que el panico por la hostilidad de aquellos pequeños habitantes del castillo que creian amigos,les doblegara.
Samuel Goins, escupio en el marco de uno de los cuartos del segundo piso,antes de bajar por las escaleras enmoquetadas hasta el vestibulo. Queria marcar el perimetro para dejar claro que el podria matarlos a todos si se les acercaban en el ultimo isntante antes de huir.
Entonces...llego el momento corrieron a toda prisa y abrieron la pesada puerta principal. Descalzos, aceleraron el paso bajando las escaleras del vestibulo y a grandes zancadas se alejaron libres, gritando de puro jubilo, respirando como si fuera la primera bocanada de aire puro que inspiraban en muchos años.
Aquellos gritos, alertaron al guardia,que cargo la escopeta y se dispuso a apuntar a matar. Diestro en su arte,podia disparar incluso con falta de luz solar y con el viento en contra. No dudo en apretar el gatillo.
La bala salio disparada de la culata y con la rapidez de un cuerpo celeste,atraveso el craneo de Goins, que cayo al suelo muerto en el acto. Su compañero Joe Lopez, antes de marcharse de su lado gritando , vio como la cara de su amigo se habia curvado en una mueca de desden, mirandolo fijamente con los ojos sin vida.
El tuvo mas suerte que su amigo que corrio a esconderse en una pequeña arboleda cerca del patio de la caseta de las labores de agricultura. El guarda no pudo darle alcance alli, de modo que espero a que se hiciera de dia para dar parte al colegio horas mas tarde.
Los niños volvieron a sus camas y no produjeron ningun ruido en toda la noche,ni siquiera cuando parte del profesorado se habia levantado para informarse de lo sucedido con el guarda e intentar buscar al muchacho desaparecido.
Llevaron dentro al cadaver de Goins hacia la enfermeria para confirmar su defuncion. Un poco despues, los profesores de carpinteria y agricultura encontraron al otro muchacho hecho un ovillo en la tierra, gimiendo consternado y con la mirada perdida. Tambien lo llevaron a la sala e intentaron calmarlo a base de collejas y de gritos. Pero el no paraba de repetir en su extraña locura " Dios es misericordioso y a el me acojo".
Aquel dia del año 1919, Samuel Goins murio de un tiro en la cabeza y fue enterrado en el cementerio oculto en la arboleda, para niños sin parientes y desamparados. Nadie asistio a su funeral. El colegio segua en silencio.
8 meses mas tarde, Joe Lopez moriria en extrañas circunstancias en la misma enfermeria que lo acogio. Vigilado,no por los medicos y las enfermeras del sitio, sino por los ojos desalmados y feroces de los niños que alli vivian.
La noche había caído en el condado de Amador,en Ione, California. La colina que presidia el edificio colegial, se encontraba envuelta en la mas impenetrable oscuridad. Los dos cipreses que lo custodiaban a los lados del centro como dos guardianes silenciosos en la noche, también habían caído en el hechizo nocturno.
Solo se oia el ulular de alguna lechuza, que comenzaba su ronda de caza, y el siseo de la leve brisa,colándose por las cornisas y el tejado de matiz tizón.
El entorno estaba en calma. Pero una calma que no era pura en esencia, pues también se podía percibir cierta tensión, como si ese estado en el ambiente, vaticinara el hecho de algun acontecimiento futuro fatal.
Todo estaba en silencio. Un silencio poco corriente en un edificio lleno de niños inquietos, la mayoria del tiempo. Y sin embargo, aquella noche, habian preferido callar, permaneciendo alerta, porque no querian perder detalle de lo que estaba a punto de pasar en el castillo. La torre de guardia,que se asemejaba a las de los centros penitenciarios, estaba ocupada por uno de los guardas del centro, que mantenia el mismo silencio tenso, escopeta en alto. Pero , al contrario que los jóvenes callados que permanecian en sus habitaciones, el guarda no tenia ni la mas minima idea de lo que podria pasar a continuacion.
La gobernanza y los directivos dormían agotados, despues de un largo dia de trabajo,evitando conflictos entre los niños y los no tan niños. No habia vigilancia a esas horas de la noche en lo que los superiores suponian a todos los muchachos dormidos. Y cuando el reloj del pasillo, dio la campanada de la una, todos los niños se levantaron de sus camas, y caminaron por el suelo de madera con pasos felinos hasta llegar al umbral de los portones blancos de sus dormitorios,separados por secciones. Abrieron las puertas casi al mismo tiempo. Algunas chirriaron,pero fue tan leve que los superiores no sintieron ni escucharon nada.
El grupo de jóvenes,contemplaba en silencio a dos de su condición que avanzaban con solemnidad a pesar de la ridícula camisola blanca que llevaban como ropa de dormir. Muchos los señalaban y se burlaban de ellos sonriendo maliciosamente. Pero ninguno de ellos alzo la voz o profirio ninguna risa. No querian ser descubiertos.
Estaba claro lo que pretendian con ese comportamiento. Samuel Goins y Joe Lopez, los dos jovenes de 20 años, sabian lo que se proponian. El desprecio en sus miradas lo reflejaba claramente. Querian quitarles todas las esperanzas para escapar.Tendrian que permanecer vigilado por ellos,por la presion de grupo, hasta que cumplieran la mayoria de edad y quedaran libres de su condena. Pero a pesar de su miedo,no estaban dispuestos a que el panico por la hostilidad de aquellos pequeños habitantes del castillo que creian amigos,les doblegara.
Samuel Goins, escupio en el marco de uno de los cuartos del segundo piso,antes de bajar por las escaleras enmoquetadas hasta el vestibulo. Queria marcar el perimetro para dejar claro que el podria matarlos a todos si se les acercaban en el ultimo isntante antes de huir.
Entonces...llego el momento corrieron a toda prisa y abrieron la pesada puerta principal. Descalzos, aceleraron el paso bajando las escaleras del vestibulo y a grandes zancadas se alejaron libres, gritando de puro jubilo, respirando como si fuera la primera bocanada de aire puro que inspiraban en muchos años.
Aquellos gritos, alertaron al guardia,que cargo la escopeta y se dispuso a apuntar a matar. Diestro en su arte,podia disparar incluso con falta de luz solar y con el viento en contra. No dudo en apretar el gatillo.
La bala salio disparada de la culata y con la rapidez de un cuerpo celeste,atraveso el craneo de Goins, que cayo al suelo muerto en el acto. Su compañero Joe Lopez, antes de marcharse de su lado gritando , vio como la cara de su amigo se habia curvado en una mueca de desden, mirandolo fijamente con los ojos sin vida.
El tuvo mas suerte que su amigo que corrio a esconderse en una pequeña arboleda cerca del patio de la caseta de las labores de agricultura. El guarda no pudo darle alcance alli, de modo que espero a que se hiciera de dia para dar parte al colegio horas mas tarde.
Los niños volvieron a sus camas y no produjeron ningun ruido en toda la noche,ni siquiera cuando parte del profesorado se habia levantado para informarse de lo sucedido con el guarda e intentar buscar al muchacho desaparecido.
Llevaron dentro al cadaver de Goins hacia la enfermeria para confirmar su defuncion. Un poco despues, los profesores de carpinteria y agricultura encontraron al otro muchacho hecho un ovillo en la tierra, gimiendo consternado y con la mirada perdida. Tambien lo llevaron a la sala e intentaron calmarlo a base de collejas y de gritos. Pero el no paraba de repetir en su extraña locura " Dios es misericordioso y a el me acojo".
Aquel dia del año 1919, Samuel Goins murio de un tiro en la cabeza y fue enterrado en el cementerio oculto en la arboleda, para niños sin parientes y desamparados. Nadie asistio a su funeral. El colegio segua en silencio.
8 meses mas tarde, Joe Lopez moriria en extrañas circunstancias en la misma enfermeria que lo acogio. Vigilado,no por los medicos y las enfermeras del sitio, sino por los ojos desalmados y feroces de los niños que alli vivian.
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